viernes, 20 de octubre de 2017

Los niños mal criados

          Queridos lectores, estos días la  "caja tonta"sólo tiene dos noticias básicas:"los catalanes" y "los montes gallegos". 
 Aunque ha quedado claro que "los catalanes" han quemado a "los montes gallegos" hasta el punto de convertir en ceniza la noticia que afecta a los gallegos.
Señores lectores, parece que importa más la política que las vídas humanas , desgracias humanas y fauna destrozada. Aunque una panda de "descerebrados" hayan truncado la vída, enseres y medios de subsistencia de muchos seres humanos y animales.
             Lo que no saben "los catalanes" es que el señor presiente es gallego por antonomasia y, como muchos de ellos, toma determinaciones cuando ya no hay salída, es decir, el último día. Como miles de gallegos, saben que muchas cosas están mal y recurren a la frase:"que se le va a hacer, sí ni hay más remedio....". Mientras tanto el hombre se escaquea y da largas "a la chita callando".
             La gente de cataluña siempre ha estado muy llena de sí misma y esto sólo aboca en un carácter cabezón y tozudo. Pero lo que sí les encanta es ser el centro del universo, tengan razón o no. O sea, ser los "chicos estrella".
No sé por qué nos sorprendemos, porque si recurrimos a la historia, en la época de los Reyes Católicos, ya daban la lata, de ahí el matrimonio de estos señores, para que dejaran de abroncar. Pero no les importa, porque todos estos siglos y décadas sucesivas, no han parado de ser pejigueras intermitentemente. Unas veces más y otras menos, pero nunca han bajado la guardia. Son como ese niño caprichoso que siempre está: " quiero más o sino pataleo y monto el follón".
             Siempre han sido los niños malcriados de España y , aunque siempre se han llevado el trozo de pastel más grande, nunca tienen bastante. Y como todos los niños caprichosos, cuando llegan a quiceañeros, se vuelven intolerantes e intolerables. Dándoles pie a creerse que están por encima del resto, porque se creen superiores, cuando en realidad no es así.
Como todo niño malcriado hay que tratarlo con tesón y firmeza, porque, sino, cuando alcance la edad madura acabará siendo un "macarra", eso sí ,uno moderno. O sea, un niño de papá descontrolado.
Más vale que este niño engreido no tenga demasiada inteligencia, porque podría convertirse en una "rata de alcantarilla" y eso es peligroso. Claramente, si no nos andamos con la firmeza suficiente e inteligencia , el problema nos podría estallar en la cara.
             Señor presidente deje de hacer el gallego y pongase firme. Los problemas se pueden rodear, pero siguen ahí, no se evaporan. A veces coger "el toro por los cuernos" resulta lo más eficaz.

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