Aquí estamos, después de una pandemia inesperada, desastrosa y pesadísima. Los que quedamos seguimos adelante, ¡que remedio!.
Ahora estamos en la "nueva anormalidad". Perdón!, se me hace muy raro llamar normal a algo que destruye muchas maneras de sociabilizar instintivamente.
Bueno, pero lo que sí se ha instalado de forma permanente es la famosa "mascarilla".
Ay!, quién lo iba a decir?. Los musulmanes encantados, supongo,, por fín una enfermedad ha conseguido que las mujeres vayan tapadas decentemente, ¡ pensarán ellos!. Aunque con los hombres seguro que no les parece tan bien. Sin duda , una experiencia nueva para ellos.
Lo que sí resulta impresionante es la manera de posicionarla y proceder con la misma para alguna gente.
Me explíco: algunas personas las llevan bien, pero se dan cuenta que la mascarilla no se ha diseñado para parlotear seguido. Sín darse cuenta se va bajando, bajando y pof!, nariz fuera. Total que su funcuón deja de cumplirse y parecemos un poco ridículos.
Señoras!. No sabían ustedes que a los moros le gustan las mujeres obedientes, pero sobre todo calladítas?. Por eso a las moras no se les cae el trapo de la cara. Ah!, no lo sabiaís?. Me cachís, que despiste!.
Con los hombres es otra cosa, por supuesto.
Muchos pasan el día con la mascarilla de "sujera barbillas", otros la usan de redecilla para la barba.
La verdad es que podrían aprovechar para echar una crema hidratante, mientras tanto, así les cundiría mucho más. En cuanto a los de la barba, si le echaran una mascarilla para el pelo, también les haría de tratamiento de belleza.
Ya que ninguno de los dos la ponen en su sitio, por lo menos le sacarían partido. Claro que ya se sabe el dicho"vox populi":los hombres no pueden pensar en dos cosas a la vez. Y claro, los pobres, no se concentran.
No lo tomeis a mal chicos y hombres del mundo. Las mujers estamos acostumbradas a estar embarazadas y trabajar a la vez, ó a tener la regla( muy molesta) y seguir haciendo cosas al mismo tiempo. Esto vosotros, claramente, no sabeis lo que es. De ahí viene la carencia, lo pillaís?
Aún nos falta la versión "chola". Alguna gente pone la mascarilla en la cabeza , como si fueran unas gafas de sol. Aunque tampoco puedo entender por qué las gafas se ponen en la cabeza a modo de diadema?. Eso es otra historia, que divago.
La versión mascarilla diadem , podría utilizarse pa laquear el pelo y después sujetarlo.
En el caso de los chicos de medio pelo ó medio calvos( cómo queraís llamarlo), resulta muy útil. En el caso de las chicas, puden aprovechar para darle forma a su peinado.
Aunque no sé como demonios puede ayudar una mascarilla en la cabeza, un sitio de lacas, gominas ,porquerías y polvo que va cogiendo por la calle.Si se instala por ahí el coronavirus, ueden pasa dos cosas: una, que se sienta como en casa, y dos, que escape corriendo , por exceso de barteria y de más pegotes.
Ah!, pero ya he descubierto la verdadera utilidad de esta versión. Es para que no se escapen la ideas, porque como mucha gente anda escasa de neuronas y les ayuda a sujetarlas por cincia infusa. Así no se van las pocas que le quedan. Bien pensado, si señor!.
Muchas que llevan así la mascarílla ,además usan esas faldas hasta los pies, parecen verdaderas Amish del sigloXXI. Seguro que este pueblo , si las ve alguna vez por la calle se ponen todos contentos. Dirán:-Señor!, van entrando en razón, aunque sea poco a poco.En cuento se deshagan de la tecnología ya aumentamos el tinglado.
Pobres Amish!, las chicas de hoy no se deshacen de la tecnología , ni con cubos de agua fría. Ya la llevan pegada con Loctitte.
Nota para los Amish:" de ilusiones también se vive"
Existe otra versión de mascarilla, las llevan de pendiente. En fín, para mi gusto , un poco grande , pero puede" marcar tendencia". Señores diseñadores, estén al quite!
Hay gente que la lleva así ó, directamente van sín ella. Esto pasa mucho en bares de pueblo y de barrrio. Porque, señores,señoras y científicos del mundo:¿no sabían ustedes que cuando un coronavirus(aunque invisible) es de confianza, "no pasa na"?.
Esto lo dijo un tal Maqui Navaja, el último choriso profeta.
Y los médicos rompiendonos la cabeza, cuando el saber popular supera todas las espectativas. AY!
Seguro que en urgencias no se les ocurrió preguntar sí era de confianzaa o no.Fijaos, tenían la solución en la punta de la lengua y no se percataron. Vaya por Dios!.
Por último, mencionemos las pantallas, esas( en algunos casos) sustitutivos de las mascarillas y , en otros, acompañads de las mísmas.
Esta es una mezcla entre apicultor, escafandra de astronauta e invernadero.
Lo de apicultor es por la pantalla , lo de escafandra es porque al hablar retumba, y lo de invernadero es porque como salga el sol, lo llevas claro. O sea, entre que la pantalla refleja y no deja ver bien, retumba al hablar , como si fueras con una pecera portatíl y, en cuanto sale el sol, sudas como en un asadero de pollos, un telderete cojonudo.Y además, si usas gafas se empañan todo el rato. No ves.
Sin embargo, para la chicas tiene una ventaja. Si te la sacas en una terraza la puedes poner de peineta y si la mascarilla es de encaje, fantástico. Le pones una pegatina por abajo a la pantalla y para Semana Santa vas "niquelada". Ó de madrina en una boda, puede ser "urban fashion".
Señores de la moda,¡atentos al parche!,puede crear tendencia. Ó"new look" de las beatas de siglo XXI, puede ser total.
La singularidad de esta nueva rareza o como quiera que se llame, tiene sus momentos joviales y peculiares. O No?