Todos nos levantamos por la mañana y solemos llevar nuestra rutina de cada día a su término. Como, sí de un ritual se tratara: desayunamos, trabajamos, comemos, hacemos nuestras cosas de casa y así sucesivamente ,un día tras otro.
Sin saber cómo, nuertra existencia se convierte en un "pasar las horas" inmersos en nuestros hábitos diarios, sin percatarnos del tiempo . Cada vez pasa más rápido.
Alguna gente ,con el tiempo, se convierte en algo mortalmente aburrida, porque su costumbrismo no cambia nada en años y su evolución, tampoco. Lo que varía es la edad.
Un día vas a hacer unas rutinarias pruebas médicas( con los años forman parte de nuestra vída, cada vez más), pero, de repente , todo cambia. Sorpresivamente, te comunican que padeces una enfermedad crónica e irreversible.Aunque está en sus inicios, pero sabiendo que en diez ó quince años será la crónica de algo anunciado.
Puedes tomar dos opciones: una, amargarte y rendirte desde el principio a lo evidente y dos, luchar cada día cada vez que te levantes.
Personalmente, me parece más lógica la segunda, percatándote y dándote cuenta del valor del tiempo en sí. Todavía hay muchas cosas pendientes, muchísimas.
La primera, es centrarte en las personas que han permanecido a tu lado cada día y sín condiciones.Aceptarlas con sus defectos y sus virtudes.Dando gracias porque están ahí en cada momento,recompensandoles con todo tu cariño y amor que seas capaz de proyectar y sentír.
Inicias las mañanas pensando que tu rutina ha desaparecido, porque no hay un día igual a otro, todo tienen esas pequeñas variantes, infimos detalles que hacen que se distingan uno de otro.
El buen humor se adueña de tí, porque sabes que hay que disfrutar cada segundo que estés bien, sentírlo, aprovecharlo.
Sientes la necesidad de deshacerte de todas las personas tóxicas que conoces. Las consevaste a tu lado por una esperanza vana de que cambien y valoren algo de tu persona, lo que sea. Pero eso, no va a ocurrir.Personas que, cuando estas mal, desaparecen como "los Ojos del Guadiana". Ya no hay tiempo para esa gente y el que tienes hay que utilizarlo mejor, ser más constructivo.
Por lo tanto , tu proyecto a corto plazo , es disfrutar de los que te quieren cada día y centrarte en ti, porque , esa enfermedad, aunque poco visible, de momento, exige atención cada día.
Hay que seguir batallando lo pertinente hasta cuando sea. Núnca se puede dejar la lucha de vivír, es nuestro bien más preciado.