A pesar de todo Lucía era uan niña alegre y despertina. Siendo y pequeña aprendio a cantar, pero su falta de afecto empezó a engendrar en ella una inquietud involuntaria que le abocaba a estar en constante movimiento todo el día.
Isabel, la reina estaba demasiado ocupada en sus quehaceres y sus fiestas, preparando sus ropajes. además sentía un gran endiosamiento desmedido por su padre, el gran León, dueño de todo el reino.
León era un gran terrrateniente que se había hecho a sí mismo con mucha constancia y disciplina y mucha amargura. Había crecido a manos de una madrastra que lo despreciaba y , al faltar su padre, lo puso a trabajar a edad temprana(10 años), puesto que los hijos de Leocadia, su madrastra, eran sus preferidos y no iba a permitír qque ningún petrimetre canijo le estorbara sus planes. Por lo tanto,, lo mandó a trabajar las tierras con los campesinos y allí se crió, sin ir a la escuela. Pero León , que era muy listo, empezó a leer a escondidas( muchos libros) haciendose con una cultura nada desdeñable.
Un día unos campesinos(siendo este ya de 18 años) le dijeron que le vendría bien casarse, no era bueno que estuviera solo. Él ya había hecho algo de fortuna siendo albañíl,herrrero y mesonero. Por lo tanto, empezó a invertír comprando tierras y casas en ruinas ,que nadie quería, a bajo coste.
Un día sus tutores campesinos le presentaron a una mujer que había sido repudiada por su familia, era huerfana y no tenía donde vivír pero era muy bella. Después de varios encuentros, se casó con ella.
Más tarde estalló la guerra y se fué a ella haciendo grandes conquistas y recaudando para él ,muchas propiedades. Así comenzó su reino. Entre medias tuvo cuatro hijos con Ceni, su mujer. Teniendo la mala fortuna de que dos de las chicas salieron enfermizas, pero dos de ellos, Luis e Isabel eran fuertes.
Luis le salió con mucha personalidad y pronto las disputas y dicusiones entre padre e hijo fueron insostenibles. Con lo cual, su hijo Luis decidió irse lejos a la conquista de otras tierras. Entonces ,Isabel se convirtió en su preferida y , esta, resultó ser muy sesuda y sábia , además de hermosa. El rey León le pagó numerosos estudios y la mandó con los mejores maestros. Isabel dándose cuenta de su "don" empezó a comportarse de un modo muy altanero. Su padre, que ya había hecho una gran fortuna, la apoyaba y la consentía en todo, convirtiendola así en una persona engreída y despota.
Isabel despreciaba a sus hermanas enfermizas, las consideraba defectuosas y a su madre, Celi; la maltrataba considerandola una pobre paleta, una pailana sín cultura.
Un día, llegó la noticia de que su hermano Luis había muerto en tierras lejanas. Ella, que lo admiraba,sobre todo por el hecho de ser hombre, le afectó mucho su pérdida. Entonces, su padre León, único hombre de la casa y dueño del reino, se convirtió en su "dios" y ella en su niña bonita, apartando totalmente de su vída a su mujer, Celi. Le permitía vivír en la mísma casa solo porque era una gran cocinera y tejedora, pero su desprecio y humillación hacia ella cada vez fué más fuerte y dura.
Isabel viendo el trato que recibía su madre, lejos de compadecerse de ella, empezó a tratarla del mismo modo que su padre, con desprecio y desdén ( lo hoy llamaríamos : maltrato psicológico).
En fín, la reina Isabel fué consolidando su carácter narcisísta, prepotente y autoritario, junto con un dialogo crítico-destructivo que le caracterizó para el resto de su vída.
¡ Pobre Lucía, lo que le esperaba!
Además el favoritísmo desmedido que desprendía Isabel, por su hijo Enrique( más que evidente) por ser hombre, inteligente y más dócil, en principio.
Pero bueno, con el paso del tiempo(años) el rey León moriría con la edad .Su mujer Celi murió antes que él , en el más absoluto abandono en una habitación pequeña y oscura, siendo cuidada por una de sus concubinas( lo que hoy llamaríamos criada con derecho de pernada), y en la más absoluta soledad..
Isabel heredaría su reino, aunque controlado por su marido Felipe, eso sí , de un modo solapado, serpenteante y codicioso. Pero Felipe que era camaleoníco lo disfrazó, para que no se notara, de un aire dinámico, listíllo y entusiasta. así consiguió envaucar al rey León mientras vivió simulando ser su vasallo y más adelante absorviendo psicológicamente a su esposa Isabel.
Entre todo este panorama empezó a desarrollarse su pequeñísima vída, la de Lucía.
jueves, 30 de junio de 2016
martes, 21 de junio de 2016
Ochenta y veinte por ciento
Bueno, ya ha llegado el verano!. Para algunos es ese tiempo de ocio donde los días son más largos, con más luz y parece que invitan a la algarabía, fierta y marcha. Donde apetece estas en una terracíta con la caña y el pincho de tortilla. Él que pueda lo hará al lado del mar respirando ese aire salitroso fresco que produce la brisa marina, apaleando el calor del verano.
El pistoletazo de salida lo dá la noche de San Juan, donde las "meigas", las hogueras, las sardinas, la "queimada" ó una buena cervecíta fresca la convierte en una noche de lo más saludable, divertida y mágica.
Empiezan a surgir las fiestas aquí y allá, día sí, dís también amenizadas por buenas, regulares y malas orquestas. Pero ,el caso es pasarlo bien. Estar con gente, charlar un rato, echar unas risas y olvidarte por un rato de ese montón de preocupaciones que acechan día a día.
También sacudirse de esa ropa invernal, llevar algo más ligero y fresco. En definitiva, desechar esa humedad y frío del invierno que te cala hasta los huesos, para secarlos un poco al sol.
Eso es para el ochenta por ciento de la gente. Pero después hay un veinte por ciento que el verano es para ellos una incomodidad. Ese espacio de tiempo (vacaciones) que no hay reponsabilidad, no hay trabajo, o sea , para ellos un aburrrimiento. Gente quen parece estorbarles todo ser humano. Normalmente odian las multitudes e incomodidades. Es decir, las fiestas, reuniones ó eventos. También parece que sitios como la playa son incómodos, porque tienen la desfachatez de tener arena (tan molesta) y ese sol insoportable. Huf!, además el incordio de echar crema protectora. ¡Por Dios!, esa mariconada pringosa que lo único que pprovoca es que se pegen más las arenas. También estan los bichos , esas cosas que revolotean a tu alrededor y algunos tienen la indecencia de picarte. ¡Menudo incordio!. El griterío de la gente tampoco lo soportan, por eso las fiestas, reuniones ó eventos les producen una adversión muy incomoda.
Son tipos que, normalmente, van con la misma ropa casi todo el año(chubasquero arriba ó abajo). Parece que tengan el termostato estropeado y su temperatura sea permanentemente "cero grados". Ni frío ni calor.
Para estos personajes las vacaciones solo significan una cosa: "total aburrimiento". Les molesta: el sol, la gente y el no trabajar. El ocio para ellos es estar en una terraza pasmando sin hablar ni hacer nada, con sus propios pensamientos. Cuando se cansan, se meten en una cueva a mirar para una pantalla y asi ( a oscuras practicamente) no sienten ni frío no calor. Cero grados.
El único ocio que tienen en vacaciones es mirar como trabaja algún obrero y observarlo un rato, como un prejubilado.Podria decirse que son unos amargados ,que no tienen ningún entusiasmo por la vída, ni vivirla tampoco. Solo se sientan en una silla al borde de la camino y miran como la vída pasa ante sus ojos pero no sienten nínguna necesidad de participar en ella.¿Para qué?.Demasiado esfuerzo. Se está mejor apalancado. En definitiva, el veinte por ciento son los amargados del verano..
Tiene que haber gente de todo tipo, sino el mundo no estaría completo. ¿No os parece?.
El pistoletazo de salida lo dá la noche de San Juan, donde las "meigas", las hogueras, las sardinas, la "queimada" ó una buena cervecíta fresca la convierte en una noche de lo más saludable, divertida y mágica.
Empiezan a surgir las fiestas aquí y allá, día sí, dís también amenizadas por buenas, regulares y malas orquestas. Pero ,el caso es pasarlo bien. Estar con gente, charlar un rato, echar unas risas y olvidarte por un rato de ese montón de preocupaciones que acechan día a día.
También sacudirse de esa ropa invernal, llevar algo más ligero y fresco. En definitiva, desechar esa humedad y frío del invierno que te cala hasta los huesos, para secarlos un poco al sol.
Eso es para el ochenta por ciento de la gente. Pero después hay un veinte por ciento que el verano es para ellos una incomodidad. Ese espacio de tiempo (vacaciones) que no hay reponsabilidad, no hay trabajo, o sea , para ellos un aburrrimiento. Gente quen parece estorbarles todo ser humano. Normalmente odian las multitudes e incomodidades. Es decir, las fiestas, reuniones ó eventos. También parece que sitios como la playa son incómodos, porque tienen la desfachatez de tener arena (tan molesta) y ese sol insoportable. Huf!, además el incordio de echar crema protectora. ¡Por Dios!, esa mariconada pringosa que lo único que pprovoca es que se pegen más las arenas. También estan los bichos , esas cosas que revolotean a tu alrededor y algunos tienen la indecencia de picarte. ¡Menudo incordio!. El griterío de la gente tampoco lo soportan, por eso las fiestas, reuniones ó eventos les producen una adversión muy incomoda.
Son tipos que, normalmente, van con la misma ropa casi todo el año(chubasquero arriba ó abajo). Parece que tengan el termostato estropeado y su temperatura sea permanentemente "cero grados". Ni frío ni calor.
Para estos personajes las vacaciones solo significan una cosa: "total aburrimiento". Les molesta: el sol, la gente y el no trabajar. El ocio para ellos es estar en una terraza pasmando sin hablar ni hacer nada, con sus propios pensamientos. Cuando se cansan, se meten en una cueva a mirar para una pantalla y asi ( a oscuras practicamente) no sienten ni frío no calor. Cero grados.
El único ocio que tienen en vacaciones es mirar como trabaja algún obrero y observarlo un rato, como un prejubilado.Podria decirse que son unos amargados ,que no tienen ningún entusiasmo por la vída, ni vivirla tampoco. Solo se sientan en una silla al borde de la camino y miran como la vída pasa ante sus ojos pero no sienten nínguna necesidad de participar en ella.¿Para qué?.Demasiado esfuerzo. Se está mejor apalancado. En definitiva, el veinte por ciento son los amargados del verano..
Tiene que haber gente de todo tipo, sino el mundo no estaría completo. ¿No os parece?.
jueves, 9 de junio de 2016
Nacida sin permiso
Erase una vez un embrión fruto de una noche de desencuentro, de desamor. Donde no parecía que ese óvulo fuera a ser fecundado o si. Pero fué que si. Entonces el disgusto de esa mujer, por su falta de prudencia o fruto de la casualidad, empezó a engendrar la desazón y el desasosiego en vez de la felicidad y el amor.
Dicen que un feto siente lo mismo que la persona que lo transporta nueve meses. Será verdad?.
En cualquier caso, la desesperación y el disgusto se instaló en su medio de transporte( el del feto).Creando crispación y nerviosísmo, con lo cual la tensión de musculos y nervios empezó a ser palpada por ese feto, abocandole a una incomodidad importante.Su medio de transporte empezó a sentirse tan mal que sus gritos, discusiones, broncas y llantos empezaron a oirse a través de su barriga. El feto ya había desarrollado su oído, se sentía bastante incómodo y empezó a revolverse en esa tripa, como un molinillo.
A los siete meses empezó a pensar:
- Quiero salir!. No estoy bien aquí!
Su transporte también empezó a encontrarse incómodo y enfadado. Ante la inminente salida anticipada, optó por tomar reposo en cama. No porque fuera peligroso para el feto, sino porque sería peligroso para ella.
Pensó:
- Si solo le afectara al feto sería un alivio, pero me afecta a mí también. No voy a consentir que siete meses de resentimiento, malestar e incomodidad (todo un trabajo), lo tire nadie por tierra y menos un ser tan diminuto, aún sin formar.
Total que el feto, casi formado, pese a las incomodidades, continuó en su transporte. Pero, eso si!, revolviendose todo el rato aumentando la tensión entre transportado y transportista. Fué tal la tensión que el feto, aún no formado al cien por cien, decidió (a los ocho meses escasos) salir al mundo.
Y así fue, dicho y hecho. Aunque avisó un par de días antes y por poco nace en el extranjero. Al final desembarcó en el país de origen.
Nada más nacer, se dieron cuenta de que sus ojos no estaban completos, por eso sus párpados no se abrían. Pero sutransporte, ya oficialmente su madre, no estaba dispuesta a pasar ni un día más de lo necesario en aquel (según ella), siniestro lugar llamado "sanatorio". No quería que ningún médico siguiera toqueteandosu real cuerpo. Entonces, sín más dilación, ordenó que le abrieran los párpados a la fuerza a la que era su hija, con los medios necesarios, para poderse ir a casa. Su reino.
Dicho y hecho. Le dieron dos cortes a los lados para poder abrirselos y le dejaría dos pequeñas marcas para siempre. Le quedaron como dos rayas de pintura de ojo, incluso con el tiempo le favorecieron.
Volvieron a casa (su reino) sanas y salvas. Pero la reina madre Dña. Isabel se negaba a tocar a la criatura y mandó llamar a una cimadrona para que fuera a bañarla a su domicilio.
La criatura, con dos días de vida terrenal, lloraba sin cesar puesto que su comida materna era insuficiente. Su madre, Isabel al comunicarle la noticia se sintió ultrajada. Y pensó Isabel:
-¿Como puedo ser imperfecta?. esto no puede ser.
Y ordenó darle biberones apartandola de su seno materno casi en su totalidad. ¿Como un bebé podía insultarla de un modo tan categorico reseñando su ineficacia natural como madre?.
Ante tal evidencia, la apartó de su lado y empezaron a darle el biberón(por turnos) entre si tía, abuela, madrína y ,esporadicamente, su madre.
¿Como iba a ser posible compartir su reino con una criatura tan pequeña?. Decidió que eso no podía ser y la relegó a una habitación semioscura, donde pasaba las horas con una criada que la sacaba a la calle por orden de su reina madre. Sólo los domingos salía con Lucía. Isabel, la reina, y su padre, Felipe para lucir sus ropajes magestuosos ante la sociedad.
Pronto la niña-bebé empezó a destacar por si misma, porque resultó ser alegre, vivaracha y guapa, a pesar de su falta de atención y cariño por parte de su madre. Ella decidió de un modo innato y natural que el mundo merecía la pena y había muchas cosas estupendas, interesantes y mágicas que había que conocer y experimentar.
Esta chíspa consiguió prender en el corazón de su padre, Felipe. A pesar de que yq tenía otro hijo mayor, Enrique, y de su reticencia hacia las mujeres. El pensaba que estas no eran inteligentes. Felipe llevaba grabado en su corazón:"las mujeres son seres bonitos(las que lo son) con el pelo largo y las ideas cortas".
Felipe era un hombre muy ocupado con sus asuntos sociales y concubinas. No tenía demasiado espacio para la familia, pero esta niña-bebé, Lucía, consiguió prender una microchispa en su corazón. Cuando Felipe estaba totalmente desocupado, jugaba con ella y le hacía gracia.
Un día,la reina Isabel mirando por el rabillo de la puerta, lo vió jugueteando con la criatura. Tal fué su íra que lloró de rabia marchandose a sus aposentos y le dijo a su espejo:
-Espejito, espejito, ¿ quién es la más guapa, lists e inteligente del reino?
Y su "ego" le contestó:
- Tú, Isabelita. ¿Cómo puedes dejar que algo tan diminuto te desplace de tu reino?, aunque sólo sea por un microinstante. No puedes permitirlo, tendras que humillarla siempre que puedas, con toda tu rabia pero sin que tu consorte, Felipe, lo note.
además, bien era sabido que Isabel er discriminatoria con las de su propio género, infravalorando a todas las mujeres, por pensar que , estas, son menos inteligentes que los hombres. Salvo ella misma ¡claro!.
Dicho y hecho, así empezó su tortura silenciosa y despectiva hacia esa criatura, Lucía. Su único crimen ers haber nacido en el lugar equevocado y con la madre equivocada.
¡Pobre Lucía!, lo que le venía encima era puro subrrealismo salvaje y descarnado.
Dicen que un feto siente lo mismo que la persona que lo transporta nueve meses. Será verdad?.
En cualquier caso, la desesperación y el disgusto se instaló en su medio de transporte( el del feto).Creando crispación y nerviosísmo, con lo cual la tensión de musculos y nervios empezó a ser palpada por ese feto, abocandole a una incomodidad importante.Su medio de transporte empezó a sentirse tan mal que sus gritos, discusiones, broncas y llantos empezaron a oirse a través de su barriga. El feto ya había desarrollado su oído, se sentía bastante incómodo y empezó a revolverse en esa tripa, como un molinillo.
A los siete meses empezó a pensar:
- Quiero salir!. No estoy bien aquí!
Su transporte también empezó a encontrarse incómodo y enfadado. Ante la inminente salida anticipada, optó por tomar reposo en cama. No porque fuera peligroso para el feto, sino porque sería peligroso para ella.
Pensó:
- Si solo le afectara al feto sería un alivio, pero me afecta a mí también. No voy a consentir que siete meses de resentimiento, malestar e incomodidad (todo un trabajo), lo tire nadie por tierra y menos un ser tan diminuto, aún sin formar.
Total que el feto, casi formado, pese a las incomodidades, continuó en su transporte. Pero, eso si!, revolviendose todo el rato aumentando la tensión entre transportado y transportista. Fué tal la tensión que el feto, aún no formado al cien por cien, decidió (a los ocho meses escasos) salir al mundo.
Y así fue, dicho y hecho. Aunque avisó un par de días antes y por poco nace en el extranjero. Al final desembarcó en el país de origen.
Nada más nacer, se dieron cuenta de que sus ojos no estaban completos, por eso sus párpados no se abrían. Pero sutransporte, ya oficialmente su madre, no estaba dispuesta a pasar ni un día más de lo necesario en aquel (según ella), siniestro lugar llamado "sanatorio". No quería que ningún médico siguiera toqueteandosu real cuerpo. Entonces, sín más dilación, ordenó que le abrieran los párpados a la fuerza a la que era su hija, con los medios necesarios, para poderse ir a casa. Su reino.
Dicho y hecho. Le dieron dos cortes a los lados para poder abrirselos y le dejaría dos pequeñas marcas para siempre. Le quedaron como dos rayas de pintura de ojo, incluso con el tiempo le favorecieron.
Volvieron a casa (su reino) sanas y salvas. Pero la reina madre Dña. Isabel se negaba a tocar a la criatura y mandó llamar a una cimadrona para que fuera a bañarla a su domicilio.
La criatura, con dos días de vida terrenal, lloraba sin cesar puesto que su comida materna era insuficiente. Su madre, Isabel al comunicarle la noticia se sintió ultrajada. Y pensó Isabel:
-¿Como puedo ser imperfecta?. esto no puede ser.
Y ordenó darle biberones apartandola de su seno materno casi en su totalidad. ¿Como un bebé podía insultarla de un modo tan categorico reseñando su ineficacia natural como madre?.
Ante tal evidencia, la apartó de su lado y empezaron a darle el biberón(por turnos) entre si tía, abuela, madrína y ,esporadicamente, su madre.
¿Como iba a ser posible compartir su reino con una criatura tan pequeña?. Decidió que eso no podía ser y la relegó a una habitación semioscura, donde pasaba las horas con una criada que la sacaba a la calle por orden de su reina madre. Sólo los domingos salía con Lucía. Isabel, la reina, y su padre, Felipe para lucir sus ropajes magestuosos ante la sociedad.
Pronto la niña-bebé empezó a destacar por si misma, porque resultó ser alegre, vivaracha y guapa, a pesar de su falta de atención y cariño por parte de su madre. Ella decidió de un modo innato y natural que el mundo merecía la pena y había muchas cosas estupendas, interesantes y mágicas que había que conocer y experimentar.
Esta chíspa consiguió prender en el corazón de su padre, Felipe. A pesar de que yq tenía otro hijo mayor, Enrique, y de su reticencia hacia las mujeres. El pensaba que estas no eran inteligentes. Felipe llevaba grabado en su corazón:"las mujeres son seres bonitos(las que lo son) con el pelo largo y las ideas cortas".
Felipe era un hombre muy ocupado con sus asuntos sociales y concubinas. No tenía demasiado espacio para la familia, pero esta niña-bebé, Lucía, consiguió prender una microchispa en su corazón. Cuando Felipe estaba totalmente desocupado, jugaba con ella y le hacía gracia.
Un día,la reina Isabel mirando por el rabillo de la puerta, lo vió jugueteando con la criatura. Tal fué su íra que lloró de rabia marchandose a sus aposentos y le dijo a su espejo:
-Espejito, espejito, ¿ quién es la más guapa, lists e inteligente del reino?
Y su "ego" le contestó:
- Tú, Isabelita. ¿Cómo puedes dejar que algo tan diminuto te desplace de tu reino?, aunque sólo sea por un microinstante. No puedes permitirlo, tendras que humillarla siempre que puedas, con toda tu rabia pero sin que tu consorte, Felipe, lo note.
además, bien era sabido que Isabel er discriminatoria con las de su propio género, infravalorando a todas las mujeres, por pensar que , estas, son menos inteligentes que los hombres. Salvo ella misma ¡claro!.
Dicho y hecho, así empezó su tortura silenciosa y despectiva hacia esa criatura, Lucía. Su único crimen ers haber nacido en el lugar equevocado y con la madre equivocada.
¡Pobre Lucía!, lo que le venía encima era puro subrrealismo salvaje y descarnado.
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