viernes, 27 de mayo de 2016

AUPA, el lloro del alegrón

Lloré de alegría con un cuadro que me regalaron, sín esperarlo. Me gusto tanto cuando lo abrí, solo pude llorar de emocion ante algo, que además de bonito, me sorprendió en mi corazón tambaleandome el alma y el espiritu.
Lloré de alegría cuando asistí a la opera. Ese torbellino de voz me embaucó el espiritu. Su voz era como un arpa mágica sonando en el Olimpo. Me sorprendió y lloré de emocion.
Lloré de alegría, cuando una obra de teatro ,la interpretación de sus actores me absorvió de tal manera que fue como si me teletransportara del teatro a un mundo imaginario. También me sorprendió y lloré de emocion.
Lloré de alegría cuando un amigo muy mayor ( como un padre para mí ), me escribió una carta fascinante en la que los sentimientos se agolparon tanto que me invadio la alegría con su carta ( desde tan lejos) y lloré de emocion.
Pero hace unos días,
lloré de alegría al escuchar en voz alta una poesía (de la que no soy muy aficionada) sorprendiendome por su impacto en mi mente.La presentación estaba acompañada de una actuación de una pintora-cantante. Su voz (a pesar de su edad) era limpia y clara, pero sobre todo era como un espíritu libre con aspecto de bruja buena de cuento de hadas. Tanto sorprendió que tuvo cinco minutos de aplausos por la exposición y la actuación. Me sorprendió y lloré de emocion.
Cuando lloras con el alma, con el corazón lleno de júbilo, es como si tiraras de una gran cisterna. Tus preocupaciones se vacían en un momento mágico y tu cerebro levita con una alegría debordante. Sólo dura un momento, pero te deja nuevo, como algo que queda limpio y perfecto. Lo disfrutas un rato y continúas con la vida. Da un descanso a tu mente porque no puedes sentir nada más, solo alegría.
Los más agnósticos pensarán que es cursí y estúpido. Pero, si probaran, sentirían esagran sacudida instintiva e inevitable que les dejaría como nuevos para seguir sus vidas con ánimo y más entonación.
Deberíamos llorar más veces de alegría, porque carga la energía de tu cerebro, el dinamismo de tu espíritu y la catividad de tu físico.
Si señor!, llorar de emoción es muy sano para el corazón.

lunes, 16 de mayo de 2016

DE REPENTE

De repente te das cuenta que tu vida es diferente.Ha cogido una lentitud in..esperada, como una moviola.
De repente te das cuenta que tus hijos han crecido y les sobras en un tanto por ciento bastante elevado. Tienen su vìda y parece que les estorbas más que agradarles. La frase ¨que pesada eres´´ es como una repetición constante, como una muletilla que se repite,casi, al final de cada contestación.
De repente ves que tu compañero va cambiando,se hace mayor. Su entusiasmo desaparece y su egoísmo sube a otro nivel ó su indiferenci.
a, no se sabe muy bien. Su orden de prioridades cambia. Se hace mayor, empieza a entrenar para viejo. Parece como si odo el día estuvieras molestandolo.
De repente, vas a dar un paseo y ese circuito de caminante,antes lo hacías con la gorra, incluso lo repetías unas diez veces, ahora,casi te cuesta acabarlo una.
De repente, miras tu cuerpo ante el espejo y no lo reconoces. Piensas:- Pero quién es esa vieja, gorda,fofilla que está delante del espejo?. Y eres tú, nadie más que tú.
De repente,ves que tus huesos crujen y duelen todos los días. Tu artrosis avanza de un modo sigiloso pero continuo. Y piensas: - No puede parar de doler, aumque solo sea un día?. Pues no. Esto ya es para siempre.
De repente, ves que tus conocidos también envejecen, y como todos, se vuelven más rosmones y egoístas( en general), ves que las inquietudes desaparecen para dar paso a una monotonía costumbrísta, en la que tú ya no estas. Ni se acuerdan de ti. Se vuelven más perezosos, más concentrados en si mismos. Lo que hay a su alrededor, deja de interesarles ( si se sale de su círculo), ó,lo que es peor, la indiferencia empieza a invadirles. Por eso, dejan de llamarte y ya no se acuerdan de tí.
De repente, has pensado todo esto y te das cuenta que en realidad tu madurez avanza más rápido de lo que pensabas para dirigirse a la vejez. Aumque muchos viejos, perdón! "personas mayores", se niegan a admitír ese término. Es lo que son:"viejos". Y para ahí vamos todos,nos guste ó no (bueno, caso de que lleguemos). Aunque algunos se sientan ofendidos con la palabra "viejo", eso, va a entrar en nuestras vidas con parsimonia y tranquilidad,como siempre lo ha hecho al dirigirnos a nuestro propio ocaso.