Nuestra protagonista , Lucía, siguió creciendo y con ella llegó su adolescencia. Una edad difícil de por sí,pero con sus traumas era algo más complicado. Ese tramo de preadolescencia donde habían abusado de ella, lo había bloqueado y estancado en su subconsciente, pero allí estaba , escondido.
Comenzó a interactuar socialmente, fijandose en los chicos y también en amigas con otro tipo de hogares. Hogares donde los padres eran educadores de sus hijos, pero no llegaban (ni con mucho) a la crueldad psicológica que se vivía en su ambiente.
A pesar de todo continuó con su vída. Su hiperactividad era cada vez más acusada, como una desazón interior que siempre la acompañaba. Empezó a fallar su concentración, como consecuencia sus estudios flojearon bastante. A Lucía estar encerrada en una clase seis horas le resultaba asfixiante, necesitaba moverse,tener una actividad. Entonces pensó que su padre, Felipe, podría inscribirla en algún deporte,clase de música o pintura.
Nada más lejos de la realidad, la opinión de su madre, Isabel, fué rotunda:-NO!
Entonces a su padre se le ocurrió proponerle lo siguiente:si sacaba unas notas suficientemente buenas , la dejaría ír de viaje de fín de curso. Era el trato, fué el incentivo.
Lucía, llena de ilusión, no sólo aprobó, sino que se involucró en vender rifas y churros, levantandose los domingos a las 8 de la mañana para sacar dinero para el viaje.
E día que llegó con el papel para firmar( el permiso de los padres), se rieron. Le dijeron que no tenían intención de dejarla ír de viaje con el colegio, sólo fué para motivarla.
Lucía pegó un portazo y salió de casa enfurecida. En el ascensor bajando, lloró de rabia.
En aquella época su abuela Celi, a la que tanto quería, enfermó. Siendo atendida descuidadamente por la sirvienta de la casa y amante de su abuelo, León.
La pobre abuela de Lucía murió en la habitación más tétrica y pequeña de la casa. Ocupando la segunda mejor habitación, la joven amante y sirvienta de su abuelo.
Mientras se moría, la pobre abuela solo oía los gritos de pelea verbal entre sus dos hijas: Isabel y Soledad. Sólo tenían ansias de protagonismo, no de cuidar a la abuela de Lucía.
Después ellas se marchaban a sus respectivas casas y allí, despotricaban tanto, que lo único que consiguieron fué sembrar el odio, perdurable hasta la siguiente generación.
El"odio heredado" no se sabe el motivo del mismo, solo se sabe que se odia. Una tristeza.
Así fué como sus primos Oscar y Miguel empezaron a odiar a la pobre Lucía y a su hermano Enrique, por contagio generacional.
Su hermano tuvo más suerte, porque al ser el mayor, más mimado y favoríto de su madre, Isabel, lo mandó a estudiar a una facultad lejos de todo aquello. Isabel veía en su hijo, Enrique, un dechado de virtudes , por eso le consentía y le pagaba todo.
Sin embargo ,Lucía, representaba par ella una "mujer florero roto", donde estaría encantada de endilgarsel al primero que la quisiera , con tal de desacerse de ella y sacarsela de delante.
Al poco tiempo su abuela, Celi, murió, en un estado de lamentable desatendimiento. Pesaba sólo 29 kilos.
El día que murió, Lucía fué a verla en su último suspiro. Salió de aquella habitación con los ojos empapados en lágrimas de pena por su abuela y de rabia hacia todos los demás.
No entendía como les preocupaba más el protagonísmo que su propia madre, con tal de destacar delante de su abuelo , León, hacían lo que fuera, menos ser personas.
En fín, otra persona a la que Lucía quería , se iba de su vída, su abuela Celi.
Que le quedaba ahora?, solo personas tormentosas y tóxicas a su alrededor.
Las discusiones entre su madre y su tía se volvieron tan feroces y de tal calibre que acabaron en los tribunales. Un auténtico despropósito.
Lucía optó por huir a la calle y conocer gente. Lo que buscaba desesperadamente era un poco de cariño, amor y comprensión. Pero sín orientación y con dieciseis años, en plena adolescencia , no era fácil autorientarse, autoeducarse y que saliera bien.
Pasó el tiempo y su hermano Enrique consiguió un trabajo de locutor de radio. Núnca aparecía por allí porque vivía en otra ciudad, lejos. Durante dos años no dió señales de vida, dedicandose a una vída disoluta, díscola, crápula y viciosa a tope. Todo lo que ganaba lo gastaba y más que tuviera. Empezó a tener deudas. Por supuesto acabó mal.
Felipe , El padre de Lucía, entre tanto iba a trabajar y después se dedicaba a una vída de lujuria y desenfreno, todos los días hasta la madrugada.
En una ciudad de proviencias, empezó a destacar bastante, ya que su juergas eran sonadas.
Lucía se sintió muy sola y más perdida que nunca. Aquello(su familia) tomaba trzas de descontrol. No se sentía querida en nínguna parte.
Esto ella no lo sabía , pero lo arrastraría durante muchos años. Entonces se le ocurrió una idea. Si tenía un hijo propio tendría a quien querer y quién la quisiera. Dicho y hecho.
La pobre Lucía no sabía lo que le iba a deparar el futuro, pero su fatalidad e infortunio en los años venideros sería apabullante, demoledor.
Conoció a su novio Rox, que le daba mucho cariño y cobijo, quedandose embarazada de su hijo Davíd y se casaron.
Rox trabajaba en la pequeña fábrica de su padre y su sueldo también era pequeño, les llegaba , a duras penas para subsistir.
Felipe , el padre de Lucía, les ofreció irse a vivír con ellos, justo antes de nacer la criatura. Ellos ostentaban una casa enorme y con todas las comodidades. Lucía aceptó porque se daba cuenta de que tres bocas para comer les sería imposible mantenerlo, puesto que no les llegab el sueldo. Pero lo que no sabía ella es que esa oferta llevaba una doble intencionalidad.
Felipe tenía previsto tener a su hija y al niño en casa, porque así entretenía a su mujer , Isabel. Así el podía ír de farra y sin frenos, Además , Rox su yerno, viajaba mucho por trabajo. Cuando volvía, antes de llegar a casa, lo interceptaba su suegro, arrastrandolo a sus parrandas y borracheras con otras mujeres, abriendo los ojos de Rox a un mundo de otras posibilidades.
Felipe era de los que pensaba:" la mujer en casa con la pata quebrada".
Así empezó el calvario de Lucía. Encerrada en casa, embarazada y cosiendo un faldón de bautizo que su madre le mandó confecconar.
Su madre que nunca se tomaba unas vacaciones de chinchar al prójimo, no paró ni un momento de criticar y malmeter.
Por supuesto, sobra decir, que su embarazo en estas condiciones psicológocas y de tanta presión, fué un autentico"via crucis".
Parió el vispera de Nochebuena, quedando sola en el hospital , mientras los demás orgnizarón un fiestón paracelebrarlo. fué tan escandaloso que los vecinos llamaron a la policía para poner orden.Y Lucía sola con su niño. Solo miraba para él y pensaba:- Te quiero tanto que no me importa!
Después de martirizarla y regañandola, porque según Isabel , todo lo hacía mal. Consiguió terminar el faldón bautismal y quedó muy lindcogió iglesia, día y cura para el bautizo. Cuando Lucía y Rox se fueron a vestir para el evento, su madre aprovechó , sin que nadie la viera, le cambió el fandón que había hecho Lucía, sustituyendolo por el que tenía guardado de su hijo , Enrique. Envolvió al niño con un gran echarpe para que no se le viera, diciendole que llevaba ella al niño en su coche. Que elllos fueran en el suyo( Lucía y Rox) por si el niño devolvía, para que no los manchara.Que zorrita!
Cual no es su sorpresa, cuando le pone a David en sus brazos delante de la pila bautismal. Abre el chal y se encuentra a su hijo vestido con un faldón que no había hecho ella.
Isabel le dice al oido a su hija:- Mujer!, este es más presentable, más bonito y es mío.
A la pobre Lucía le empezaron a caer las lágrimas, aunque al cura le dijo que era por la emoción del bautizo.
Ahí fué donde se dió cuenta de que su madre no le iba a dejar tomar ni una sola decisión, con ese niño. Su niño David.
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