sábado, 23 de julio de 2016

Los insultos de la Nada

              Un día te levantas, ves que tu vída va en cuesta hacia la vejez y haces repaso. Sientes como te acecha la soledad mezclada con la "nada".
"Nada", ese espacio donde no cabe lugar alegrías, rísas, penas, llantos, emociones , en general. Simplemente no hay nada. Un espacio vacío exento de inquietudes, ansias y sentír. Es oscuro y la indiferencia campa a sus anchas.
               Revísas las puertas a dónde has llamado, las atenciones que has prestado, las carreras que has dado por otros, el cariño que has derrochado , sin pedir nada a cambio.
Perdón, nada no!, solo cariño, ternura, amabilidad y amistad. Pero nada de eso has recibído,sólo silencios y grandes dosis de indiferencia.Intentas, como un gríto ahogado, llamar a tus progenitores, pero no recibes respuesta, solo indiferencia. Llamas, entónces a tus descendientes, pero tampoco tienes respuesta, es como mandar mensajes al aire. El viento se los lleva.Solo recibes una brutal indiferencia.
Eres como un náufrago que ha permanecido en una isla muchos años y ya nadie se acuerda de él.Intenta comunicarse y acercarse en una lancha maltrecha , siendo abordado por un tremendo trasatlantico ó un gran petrolero. Tal es su potencia y su fuerza que ni siquiera se entera de que ha  hundido algo en el agua.
                Llamas a puertas para ser escuchado, hasta que te sangran los nudillos, pero esa puerta, gorda y grande, nunca se abre. No consigues derrumbarla, ni siquira se mueve, porque la indiferencia la apadrina. Está blindada.
                No importan tus gritos por conseguir un poco de afecto, la desidia es el aire que se respira. Aunque , a veces piensen en tí, te ven como un "tipo" muy lejano en el tiempo, donde los recuerdos posan con una intermitencia muy espaciada, demasiado espaciada.Sólo eres , "eso", un vago recuerdo y , ni siquiera, claro, sino confuso, distorsionado.
                 Las gentes cercanas son parcas, secas. Como ese árbol que intentas salvar, aunque medio seco. Lo riegas, lo abonas, pero su resultado no es óptimo. Es como un insulto que te dice :déjame en paz.
                 Las gentes periféricas te recuerdan de un modo aislado en sus mentes y muy de vez en cuando. No con suficiente fuerza como para llamarte. Incluso aunque te recuerden como algo simpático y dinámico, no sienten el impulso de tenerte cerca. Están demasiado ocupados con el ciclón de sus vídas personales. Aumque no sea gran cosa, no sienten el impulso de la amistad que llama a sus puertas. Nuevamente te insultan con su silencio. Su pasotismo ilustrado. Su "nada".
                 Para algunos de tus descendientes eres como esa "mosca cojonera" que espantan las vacas con el rabo. Sólo pareces una molestia y no te contestan, porque una sordera cerebral se apodera de ellos. El insulto de su silencio, la "nada", es la respuesta a tu preocupación.
               En fin, hay muchas maneras de insultar a alguien, de herirle, pero eso implica sentimiento, pasión.Hay muchas formas de desquerer a alguien, pero, sin duda, la más demoledora es el insulto del silencio, " el insulto de la Nada"

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